Si bien la revolución digital debería haber simplificado nuestras vidas, las investigaciones demuestran lo contrario. Por ejemplo, la gente devuelve cerca del 30 de los productos de redes domésticas porque no comprende cómo ponerlos en funcionamiento. Y el 48% de las personas ha postergado la compra de una cámara digital porque la considera muy complicada.
Philips reconoció esta necesidad de simplificar la forma en que vivimos la tecnología y decidió buscar soluciones. En enero de 2003, llevamos a cabo una investigación para descubrir si los consumidores compartían nuestra visión. Realizamos 120 encuestas detalladas, 24 entrevistas grupales y 1.439 entrevistas cuantitativas a 1.650 consumidores y 180 clientes. Hablamos con gente del Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, los Países Bajos, Brasil, China y Hong Kong.
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