Evitar el uso de la ETE y la anestesia general puede ayudar a mejorar la experiencia del paciente:
Entre el 7 % y el 12 % de los pacientes sometidos a ETE experimentan una lesión física durante el procedimiento [4].
El 40 % de los pacientes sometidos a ETE presentan lesiones complejas (es decir, hematomas esofágicos, desgarros, etc.) [5].
Al eliminar la intubación endotraqueal, es menos probable que los pacientes sufran desgarros esofágicos, neumonía por aspiración y desgarros estomacales [5,6]. Los pacientes que necesitan anestesia general tienen puntuaciones de ansiedad estadísticamente más altas que los pacientes que usan anestesia regional [7].
La sedación moderada se asocia con duraciones de procedimientos y periodos de recuperación más cortos [8,9].